Tener 50 años no significa necesariamente tener la misma condición biológica que otra persona de tu edad. Edad cronológica es diferente a edad biológica.
Seguramente conoces personas mayores de 60 años que caminan, trabajan, mantienen una buena memoria y disfrutan de una vida activa. También conoces personas mucho más jóvenes que presentan cansancio, poca fuerza muscular, alteraciones metabólicas o dificultades para realizar actividades cotidianas.
¿Por qué ocurre esto?
La respuesta tiene relación con la interacción entre genética, ambiente, enfermedades, hábitos y procesos biológicos del envejecimiento.
Tu edad cronológica no cuenta toda la historia. La edad cronológica corresponde a los años que has vivido. La edad biológica es un concepto que busca describir el estado de determinados procesos del organismo y su relación con el envejecimiento.
Actualmente se investigan indicadores como los cambios epigenéticos, la inflamación, la función metabólica y otras características celulares.
Uno de los campos más interesantes es la epigenética. Esta ciencia estudia mecanismos que regulan la actividad de nuestros genes sin modificar directamente la secuencia del ADN. Algunos patrones epigenéticos cambian con la edad y pueden medirse mediante herramientas de investigación conocidas como relojes epigenéticos.
Al parecer hay una profunda relación entre la longevidad, con la producción de antioxidantes (Para el sistema inmunológico.) en una persona, a mayor inmunidad, mayor control del estrés oxidativo celular, por lo tanto mayor tiempo de vida de las células. (Entra a la sección guias de salud y amplia conceptos.)
¿Qué hábitos pueden acelerar el deterioro de tu salud? Entre los factores asociados con un envejecimiento menos saludable encontramos:
Tres acciones para proteger tu salud a largo plazo:
Primera: Fortalece tus músculos mediante ejercicios de resistencia adaptados a tu edad y condición física. Entra a la sección comunidad, ejercicio funcional en casa.
Segunda: Construye una alimentación rica en vegetales, legumbres, frutas, proteínas de calidad y grasas saludables.
Tercera: Protege tu sueño, controla tus factores de riesgo cardiovascular y mantén una vida física y socialmente activa.
Una reflexión importante. No podemos detener el paso del tiempo. Pero sí podemos tomar decisiones que favorezcan nuestra autonomía, movilidad y calidad de vida durante más años.
La pregunta no es solamente cuántos años quieres vivir, sino cómo deseas vivirlos. En Nutrigenética queremos ayudarte a comprender los procesos relacionados con el envejecimiento y las estrategias preventivas que puedes incorporar desde hoy.
CONOCE NUESTRA GUÍA MAESTRA DE SALUD FUNCIONAL Y PREVENCIÓN.
A partir de los 30 años, nuestro cuerpo comienza a cambiar, y es el momento ideal para prestar atención a nuestra salud. No es un llamado de atención, sino un llamado a estar atentos a ciertos signos y hábitos que pueden marcar la diferencia en nuestra calidad de vida a largo plazo.
Hoy quiero compartir contigo tres claves fundamentales para que sepas cómo cuidar tu salud y garantizar un futuro lleno de bienestar.
En los últimos años, hemos visto un aumento alarmante en los casos de obesidad y sobrepeso, no solo en adultos, sino también en niños y adolescentes. Hace una década, la prediabetes era una condición que afectaba mayormente a personas mayores de 60 años. Luego comenzó a presentarse en personas de 40 años, y hoy con preocupación la vemos en jóvenes y adolescentes.
Esto no es normal, ni debería ser aceptado como parte de la vida moderna.
Desde pequeños, nos han enseñado que la leche de vaca es fundamental para el crecimiento y la salud ósea. Nos han dicho que es la mejor fuente de calcio y que, sin ella, nuestros huesos se debilitarían. Pero, ¿qué pasaría si te dijera que este es uno de los mitos más grandes en la nutrición?
Hoy vamos a analizar juntos si realmente necesitamos la leche de vaca o si hemos sido parte de una estrategia comercial que ha influenciado nuestra alimentación por décadas.
¿Te ha sucedido que duermes siete u ocho horas, pero despiertas sin energía? ¿Necesitas café para comenzar el día? ¿Sientes agotamiento después del almuerzo o te cuesta concentrarte en actividades sencillas?
Muchas personas consideran que vivir cansadas es una consecuencia normal del trabajo, la edad o las responsabilidades. Sin embargo, cuando el cansancio es persistente, merece atención. (Entra a la sección guias de salud y amplia conceptos.)
Tener 50 años no significa necesariamente tener la misma condición biológica que otra persona de tu edad. Edad cronológica es diferente a edad biológica.
Seguramente conoces personas mayores de 60 años que caminan, trabajan, mantienen una buena memoria y disfrutan de una vida activa. También conoces personas mucho más jóvenes que presentan cansancio, poca fuerza muscular, alteraciones metabólicas o dificultades para realizar actividades cotidianas.
Despertarte durante la madrugada puede tener más de una explicación.
Son las tres de la mañana. Abres los ojos, miras el reloj y comienzas a pensar en tus responsabilidades, problemas o actividades pendientes.
Intentas dormir nuevamente, pero pasan los minutos y tu mente parece estar cada vez más despierta. Al día siguiente te levantas cansado, irritable y con dificultades para concentrarte. Si esta situación se repite, es importante comprender qué puede estar ocurriendo.
+51 944 561 033
+52 984 108 3421
+51 981 000 010